sábado, 28 de abril de 2007

dicen



Dicen que camino y corro y salto y me detengo por ahí, desafiando lo que ha de venir y que para eso no tengo derecho, por cada sol entrego mi corazón, me robo la ilusión, no voy ni regreso.

Dicen que ya ni siquiera me vuelvo un loco, que todo lo que antes fui ya lo perdí, dicen cosas divertidas…

Dicen que rompo la hermandad, que no vivo ni a la mitad el sueño que creé y que traicione por lo que ayer soñé entre tantos

Dicen que soy de lo mejor cuando me gana la pasión, dicen que en la cama puedo hacer un sueño suspirar, una piedra volar, un aroma generar… dicen y dicen y otros me maldicen.

Dicen que yo me lo robé, no saben que el fue siempre mío.
Otros incluso en su obsesión subastan la inversión de mi hombría.

Ruego porque en mi distracción pierda la cordura y el temor en un avión. Dicen que en eso soy meloso y hasta peligroso.

Dicen que un día pagaré con sangre por todo lo que me callo. Dicen que el cambio no será, que me falta por robarme lo soñado.

Dicen que ya me cansaré, creo que no tiene precio este querer, digo y digo y no me importa que otros me ignoren, o hasta me maldigan

lunes, 23 de abril de 2007

cosas y cosas

1- Se acelera mi sangre, adquiero conciencia de la fuerza que me guía, el incesante río de las galaxias y de los átomos… siento posible reconstruirme una vez más, según me anima las cosas en las que creo. No busco un guía, llegará sí es preciso. La revelación de la Existencia significa que he llegado a una nueva escalera en mi vida, la propia y no el estereotipo social. Tenía que ocurrirme aquí, a eso he venido, sin duda: por eso mi bienestar, el amor profesado desde que nací a estos padres y a estos hermanos. Aquí me espera lo que aún me hace falta.

2- Mientras él buscaba un cd de música que suponía podía gustarme, pienso con emoción en lo que pudo haber sido, pero sin lamentarlo, porque a donde la Existencia me traía era aquí. Cada suceso me confirma en ello. No tenía seguridad a que había venido, como una tarde le confesaba a mi hermana mayor, pero tengo la certeza que es algo vital, irrenunciable, la culminación de una parte importante de mi ser. No estoy acabado en la enfermedad que nos mal floreció en los cimientos de la familia, sino empezando; mi vida ha sido hasta ahora un prólogo, y mi familia y el Valle de Elqui colaboran en mi construcción. Él me gustaba y yo a él y para ayudarnos no oigo su cd de música y me retiro dejándolo entre las botellas de la mesa.


3- Extrañamente sus palabras se leen definitivas como un ultimátum. Se toma o se deja. Mi familia, mi encanto por el, el clima, este paisaje… todo me decide y el instinto de sobre vivencia me salva y huyo de su sentido de urgencia.



4- Si no hay pan a la olla con las flores, con vino blanco y sus cosas buenas, luego pondré velas y cenamos, acto seguido nos amamos y contamos una a una las estrellas, ¡todas ellas! Quería que me beses y a media voz llegar a decirte que te amo. Háblame bajito, que nadie se enteré lo que nos contamos. Por ti seré un angelito y guardaré tu corazón y borraré malos recuerdos y te daré la luz de luna que mi soledad buscaba y quiero ser ese brillo de tu mirada, el reflejo de tu alma. Pequeña cosa yo te daría, una fe que mueve montañas y el sentimiento que habita en la médula de mis huesos.












lunes, 16 de abril de 2007

mientras me afeitaba


Tendido en la cama mirando el techo,
yo no soy el que te ha de escribir cartas mientras vienes o te vas en camino, ni he de ser el que te guarda en un recuerdo anclado en el fondo de una marejada pasada, no te busco en la metafísica con vibración de alas ni en mis instantes tan felices entre montañas.

Yo he sido el que ha muerto en cada renuncia y he renacido en cada madrugada, soy el que resucita a cada luna llena y que, sin embargo, nunca he sido crucificado. Ardo en las llamas de mi sexualidad solitaria con alas de fuego y de sol y en mis noches acompañado mojo todo en la eyaculación siempre guardada.

Ya no soy el que te contiene ni el que te gime ni el que te alzaba hacia aquella estrella, soy este que ruge este que maúlla este que viene y no llega, este que va y no parte. Soy el centro de una manzana no germinada y el ojo de un huracán de bolsillo. No desata mi corazón la tormenta que todo transforma ni la paz que tanto buscabas.

Pero no es el instante
de derramar mi esperma guardada sobre todas las colinas
liberar las caricias que antes no nacieron
dar rienda suelta a los deseos que ya no se perdieron bajo tu pantalón
ni de abrir las alas que una madrugada te hiciste con la tela de mi camisa.
ni de brindar con copas llenas de nuestras lágrimas.

Quiero no tener cuerpo y rebalsarme por sobre todos los horizontes de todos los marineros y alzarme como una cohete a planetas lejanos y emigrar con las alas de todos los pájaros al centro de la rosa de los vientos y calentar mis manos en el sol para cuando tenga frío y saciar la sed que no me mató en los desiertos caminados y bailar sobre mi tumba con todos los amantes muertos de la risa

Suena el teléfono celular y me largo a almorzar

lunes, 9 de abril de 2007

un instante

De un golpe seco regreso al respaldo del asiento… el cinturón de seguridad me ha salvado de dar con la cabeza en el parabrisa. Es una tarde húmeda en Pirque y el camino estaba resbaloso…

`Pero no, yo no conducía ni venía de regreso a casa… no, yo aún estaba sorprendido ante el rostro del médico dando un sentencia… “Urgente hay que sacar el riñón derecho”, el primer paso de un camino siniestro que el ha trazado, en el que mis padres creen, mis hermanos creen y él sabe que su cuenta aumentara mientras papá disminuye.

Yo no choqué pues estaba aún con ese médico. Y todo el cuerpo me dolía, y me duele aun. La alarma desesperada no opacaba el eco quirófano del doctor Antunez dar vuelta por mi cuerpo dolorido. Bajo del jeep y lo miró… no atinó a mucho, casi a nada. El camino que llega a casa esta desocupado, la velocidad a la que venía a penas da para abollar el parachoques y moler un foco. Me siento en el suelo… lloro, lloro lento, lloro lo que no lloré en la clínica, las lágrimas que ahogue cuando mi hermana lloraba.

Estoy triste y adolorido. Me duele todo por dentro y me duele todo por fuera.

Necesito un abrazo y siento que todos los abrazos deben ser para mi padre
Necesito un beso y los besos vuelan a mi madre
Necesito creer en algo nuevo y lo nuevo es que es cuarto menguante y deseo ser abrazado

Me duele todo por todos lados
Y de pronto un instante de placer
Y vuelo a otro horizonte
Y doy las gracias
Y le agradezco aun cuando casi no pueda entenderme
Y por unos minutos no me dolió el cuerpo ni el corazón
Y por unos segundos el choque y el médico se fueron de mí

Por un santiamén el mundo fue más amable, menos malo

jueves, 5 de abril de 2007

en viento resonante

Ayer supimos que lo de papá no es algo que este comenzando ni que será fácil de tratar, también supimos que se ha ramificado a los riñones. Mamá ha llorado mucho cuando papá no está, ha llorado alejándose de nosotros y nosotros lloramos abrazados. Soy de la idea que primero veamos como caminamos este camino antes de suponer los obstáculos o determinar una meta.

Ayer también charle con Angella y Marcos por msn, habían bajado a comprar vegetales a Coquimbo, les conté lo de mi padre, sonó mi celular, Angella se oía afectada y a la vez me transmitió mucha serenidad. Marcos se quebró y lloramos juntos sintiendo un abrazo infinito que fundió la distancia geográfica que nos separa.

Decidí no salir a un bar que no conozco en bellas artes invitado por el amigo de mi hermana con quien pasamos la semana pasada en Tunquén, y así descifrar, al fin, cientos de miradas, gestos y palabras cuyos mensajes no fueron de todo claro frente al mar. Es silencioso, agudo e inteligente. Mi hermana niega que haya insistido en que nos conozcamos con la esperanza de que nos emparejemos… aún con el interés que me ha despertado opté por recluirme temprano en mi capacha, meterme en la cama y pedir en sueños guías de lo que debo hacer.

Desperté suave y sin haber recordado algún onírico mensaje. Cuando mi hermano Irineo me llama para irnos a trabajar Hannessis me pide que mejor acompañara, junto a Vera, a mamá. Mamá nos dice que nos vamos todos a Tunquén, que no importa que aún la casa no esté terminada, que nos quiere a todos juntos este fin de semana. Sé que a la casa no le falta mucho y que a pesar del polvo, las tablas con clavos tiradas en el patio, la presencia de los trabajadores, esta habitable y cómoda, aun que para eso deberemos apretarnos en los dormitorios, pues somos muchos y no todos los dormitorios están concluido.

Se me ocurre invitar a Gonzalo, el amigo de mi hermana, y para ello entro a medio día al msn con el fin de encontrarlo y no está en línea.

Mañana me reuniré con ellos en la playa
Esta noche me la pasaré solo
No quiero estar solo
No quiero esta noche mi dormitorio sin más que yo
Y tan solo en sueño despertar junto a un amor.

martes, 3 de abril de 2007

luna llena en tormenta autoexistente






Noche de luna llena entre cerros, en Pirque y en Valle de Elqui, la misma luna, la misma noche, dos realidades distintas, pero en verdad no tanto; la misma magia y los mismos magos bajo la luna, ritos variados y todos sagrados.

Busco mis cuarzos, el blanco y el azulado, ambos grandes y sin pulir, ambos recogidos entre quebradas silenciosas y testimoniales de la existencia planetaria, cuando una tarde caminábamos con Matías y nuestros corazones se tomaban de las manos por la montaña del Cancana, tan azul, tan violeta, tan blanca en invierno y dorada en verano, tan energética, tan mística, tan sutil y tan fuerte como lo era nuestro amor.

Pero anoche el cielo era más oscuros, menos estrellas y la montañas de pirque no parecían amanecer en luna como amanecen las del valle. Ya no estaba el silencio de mis hermanos de comunidad, nuestra comuna, ni la leña apilada al centro del circulo de la hoguera, ni el vino con frutas en la jarra, ni la rama de romero ni cedrón, la sal ni el agua de manantial con las que celebrábamos cada luna nueva. Era yo solo en un recodo del patio de la casa desde donde no se veía la luz de ninguna ventana, con mis cuarzos en las manos, el mala, el agua de río y la sal.

Noche de Luna Llena y noche Tormenta Auto-Existente. Tormenta Matías, Mauro, Diego, Icha, Lidia. Bajo la luna llena la tormenta creaba, anoche, la alquimia que tomaba las energías todas para transformarlas en una nueva y más sana. Poderosa la Luna y la Tormenta.

Y yo tan solo en Santiago, con tanto miedo, con tantos sueños esperando…

Fue de madrugada cuando encendí el porrito sentado en un peñasco, a pata pelá, mirando los recovecos de la noche que la luz de luna llena deja de manifiesto como la primavera a los cerezos. Un mantra, una oración y una ofrenda a la Madre, los cuarzos en la sal y los decretos… el rito estaba concluido sin el amor de los míos, de los que están en el valle, de mis hermanos, de mis amados hermanos…

No pasa instante en que no siento la aguja de la ausencia del valle. Sé que hoy por hoy debo estar aquí, con mi familia, apoyarlos aun cuando eso signifique estar acá. Es una experiencia que contiene una lección que aún no descubro, pero que sin duda me ha de hacer más hombre.

“La ciudad tiene un techo espiritual muy bajo” me comentó una amiga al saber que regresaba a Santiago, “Debes ir protegido” me recomendó mientras su mirada de chamana se hundía en la médula de mis huesos con compasión. Pido en sueños orientación a mis pasos por la ciudad, una brújula, comprender mi existencia en estos días más allá de los códigos tridimensionales… y me pierdo, tropiezo en caminos llanos, me pierdo triste en el paisaje de esta oficina. Irineo, mi hermano mayor, suele contenerme a menudo con sus abrazos de brazos fuertes de hombre bueno. Suele llegar a mi escritorio con su café y una taza de agua de “monte” para mí, me dice que todo esto ya ha de pasar y que he de poder regresar a “jugar a ser la mona chita” en mi valle perdido de todo y de mucho más. Sé que ha de ser así, sé que todo es in permanente, como la compañía de mi padre que una enfermedad nos quiere arrebatar.

No sé si deba mantenerme como vía en el valle o deba descubrir una nueva forma de caminar por esta ciudad. Antes de mi ida al valle disfrutaba el departamento del barrio Lastarria con vista al cerro; me agradaba bajar cada noche y sentarme en la barra de cualquier bar, charlar con algún parroquiano o irme a uno de esos locales ni tan gay ni tan hétero y jugar a la seducción, al gato y al ratón. Adoraba conocer chicos en alguno de los tres museos que visitaba o beber chelas en latas sentado en el parque forestal. Entonces Santiago me era mi paisaje natural, mantenía una cotidianidad con mis amig@s que me acomodaba y mi soledad se consumía en cines y teatros, comidas y escapadas a las añañucas de la quebrada de San Ramón.

Pero hoy mis amig@s y yo tenemos distintos horarios y distintos calendarios, no nos encontramos, vidas en parejas, celos de las parejas, exigencias laborales, acomodaciones sociales… todo nos desencuentra y me encuentra con una soledad que me comienza a pesar.

Le temo a las urgencias de los otros, a eso de dos palabras y desear establecer una sita ya… ¿cobardía?, quizás… ¿estilos?, quizás. Y si, deseo dormir con alguien, abrazar a alguien, sentir un aroma distinto a mi, que alguien pierda sus manos en mis cabellos, exploré bajo mi pantalón, me cuente un deseo y yo le baje de una estrella un secreto, aun que sea solo eso, un instante sin repetición, sin recuerdos, sin fonos ni fotos. Alguien que solo sepa que besar no es morder ni acariciar es agarrar. Quizá eso pudo ser ayer él, quizá solo quería eso y no meterme miedo o quizá los astros se hubiesen conjugado y hubiésemos escapado al Valle juntos en un abrazo…

Quizá el haberme asustado por su prisa fue la razón que agudizó el sentimiento de soledad anoche, cuando era Luna Llena, cuando la Tormenta Auto-Existente daba paso al Sol Entonado.

con poca ropa y sin comida

Descubrí unos ojos en un lugar donde juega la soledad y el otoño fuma un pito
Y entre Chat de estos y de esos de allá sus letras primero y su rostro segundo espantaron a los paseantes de la soledad y las brujas del suicidio tomaron sus escobas y barrieron.

Yo caminaba por el Chat vomitando el folletito de la rutina buscando un guapo e interesante en una ciudad
Tú andabas por ahí buscando algo más que un gin, aunque poco había ahí, en el Chat de los fracasos.
Me hablaste apenas y algo no entendí, no sabía que desde allí se activaba en mi interior un swith que abre puertas que, quizá, no se debía abrir

Yo solo soy un hombre ermitaño en esta ciudad, una sombra lenta por las veredas, un aprendiz en otro lugar, un nombre sin el escudo de un nick, un sueño de encantamiento y de amor posible, en una de esa, en la ciudad. Algo de una nueva soledad se me aburrió sola en el sofá envidiando las ganas que me provocabas en la piel y en el alma.

El día se volvió azul cielo de elqui, con ese temor, el desafío, la co-creación y mi corazón encabritado en los cerros que rozan el cielo de esas montañas, imaginaba tu pecho un océano amplio que dos naves surcaban. Y tenías tanta prisa…


Uno a veces cree que es el dueño del tiempo y le crecen alas y escapa del viento, y vuela siguiendo pájaros que emigran y entonces suela que es un aroma y cree que es montaña y que es valle; apenas un lazo que funde la tarde. Y uno va corriendo solo en la vida y hace con los deseos y los sueños una herida y olvida detrás muchas cosas buscando una cama de rosas; un dulce espejismo que mienta y que siempre huela a instantáneo y a menta. Pero a veces uno se vuelve jugo de su propio deseo y ve que es casi ninguno, y busca recuerdos queridos y busca alguien guapo e interesante deseando nunca haber el amor perdido. Comprende de pronto que es hora de pagar entrada para evitar la prisa de quien llora.

Hubiese querido decirte que te olvides de este mundo y de su tiempo sólo por hoy, que estoy contento y es luna llena, que quisiera hablarte de ti, que quería hablarte de mi. Dejo escapar este absurdo temor y tomo tu mano y danzamos esta noche bajo la luna que esta llena y es día Tormenta Auto-Existente. Ven ámame aun que sea por esta noche, que todo pasa y lo que pasa también pasará.

Y si, deseaba oír tu pecho respirar y que descansaras en mi pecho. Pero mi lentitud no se encontró con tu prisa

He mirado esta noche el color del otoño llegar al jardín de mi ventana, sobre el cedrón pone su amarillo tenaz… trato de soñar, como siempre ya vendrán días mejores, aunque hoy de cualquier modo quería que olvides la prisa y yo olvidar el temor, tomar tus manos y aun que fuese por un instante salir a volar…

Tal vez fue malo estar despierto con poca ropa y sin comida, somos distintos y el tiempo hace poesía con los errores.

Tal vez no era tiempo de haberte conocido, yo no soy adicto a las sensaciones del amor, y entraste en mi camino, dos animales muy definidos

No es fácil beber del río del olvido
Es fácil ver
Me río
Pero no olvido

Es difícil amor controlar los tiempos y sus sentidos
Es difícil amor promover que otro piense como uno

No me he puesto jamás lentejuelas, las discos me resultan tan aburridas
Probé matarme solo en teoría, yo a mi nunca me obedecería
Fue tan rara la luz de este día, tus ojos yo no veía
Hoy estuve enfermo de amor y truco,
La vida es novela
Hay q escribir mucho
Es fácil subirse a mis vagones, lo difícil es resistir los sacudones
Quizá por eso tuve vértigo de subir a tu montaña rusa
El reloj es prisa
El silencio es pura alegría

Tal vez fue malo estar volado, con poca ropa y sin comida

lunes, 2 de abril de 2007

tormenta

en tormenta auto-existente